sábado, 18 de febrero de 2017

'Terapia' - Sebastian Fitzek

En esta entrada voy a hablar de la novela Terapia (Die therapie, 2006), la opera prima del escritor alemán Sebastian Fitzek (Berlín, 1971). Se trata de una novela relativamente corta y que podríamos definir como "novela de intriga/suspense" o como "thriller psicológico". Y, dicho sea de paso, con una crítica -positiva- brutal. Eso sí, llamadme quisquilloso, pero no entiendo muy bien por qué el título se ha traducido como "Terapia" y no como "La terapia". De todos modos, no sé, quizá en Hispanoamérica sí se ha incluido ese artículo.

SINOPSIS:
Ni testigos ni pistas ni cadáver. Josy, la hija de doce años del conocido psiquiatra Viktor Larenz, desaparece en misteriosas circunstancias de la consulta del médico que la trata de una extraña enfermedad. Cuatro años después, Viktor, sumido en una profunda tristeza, se ha retirado a una remota casa en una isla del Mar del Norte. Allí lo localiza una hermosa desconocida que padece alucinaciones: ve constantemente a una niña pequeña, una niña que padece una extraña enfermedad y que desaparece de la consulta del médico sin dejar rastro. Viktor inicia entonces un tratamiento con la desconocida, pero la terapia se convierte paulatinamente en un dramático interrogatorio… 

El libro empieza un poco por todo lo alto, lejos de esos inicios calmos, reposados, de las novelas del gran Dennis Lehane (ya sabéis que es mi escritor favorito). No hay una introducción propiamente dicha, aunque se hable de "Prólogo", pues en ese primer corte de la novela, la niña -siempre se habla de "niña", aunque tiene doce años- acaba de desaparecer. Bueno, sobre esto de los inicios podríamos debatir, pero es una cuestión más de gustos que de otra cosa. Con todo, para mí hay un problema: no llegas a conocer a la niña y cuesta más empatizar con ella. En fin, que el señor Fitzek no se anda por las ramas (y ya os adelanto que en la novela no hay ni grandes descripciones ni conversaciones filosóficas), metiéndonos rápidamente en la acción de la novela. ¿La Gran Novela Europea? ¡¿Para qué?! ¡Acción! ¡Suspense! ¡Intriga!

Después de mi desvarío, sigamos. Pues bien, con el paso de los capítulos (cortos o muy cortos), la trama se va liando. Vamos, se podría decir que el autor se pone a tirar cabos a diestro y siniestro (incluyendo giros de guión). ¿Objetivo? Bueno, que el lector se mantenga enganchado y alerta. El problema es que lanzar muchos cabos dificulta cerrar la novela de forma redonda (apúntate esa, Fitzek). Es más, en mi caso -ya sé que soy un lector raro- me echa un poco para atrás. Demasiado lío, demasiado rollo... demasiado pretencioso. O sea, en realidad yo iba diciendo "¡Venga ya! ¿Y qué más?" y casi que mis ganas de seguir leyendo iban a menos. Repito: no soy un lector medio, pues seguro que el lector medio leerá el libro con una brutal voracidad (en mi caso, algún día ni he leído). El caso es que tanto lía la trama el señor Fitzek que llegó un momento en el que pensé algo así como "Esto solo puede acabar de una manera". A no ser, claro, que el autor se sacara de la manga que todo estaba sucediendo en otra dimensión o algo así. Todo es posible con la ayuda del hachís, el LSD o la Amanita muscaria.

Por otra parte, me han enervado varias cosas. Una de ellas es que haya muchos capítulos que acaben con 'anzuelo', en plan "... por desgracia, Viktor aún no era consciente de lo que ocurriría inmediatamente después" (ejemplo inventado). No, joder, Fitzek, cúrratelo un poco más. Ya sé que es tu primera novela, pero ya tenías una edad cuando la escribiste. No sé, a ver, esos ''''trucos'''' de principante... En fin, cosas mías. Por otra parte, los pensamientos del protagonista se me han hecho un poco cansinos, además de que tendían a parecerme un tanto artificiosos, artificiales, impostados. También me ha tocado un poco los coj... lo de la isla y, hago un pequeño spoiler, que justamente haya una tormenta -o un temporal- de la hostia cuando nuestro protagonista está allí. Naaada típico, naaada pretencioso. En otro orden cosas, y ojo al posible spoiler, se me ha asemejado mucho a una novela de otro autor. Vamos, tanto es así que, a mi juicio, roza el plagio ("influencia", dirán...). Por cierto, también huele un poco a la novela Rebeca/Rebecca de Daphne du Maurier (recomendable, por cierto), cuya adaptación cinematográfica -dirigida por Alfred Hitchcock- es notablemente conocida y laureada (yo creo que no está a la altura de la novela, pero bueno).

Con todo, llegamos a un final un tanto torpe. Podría decir que es muy predecible (y manido y facilón), pero no me atrevo, porque parece que la gente, en general, no se lo olía. Como decía, yo no veía otra posibilidad mínimente razanoble llegado a un cierto punto de la novela. De todos modos, es verdad que el autor le da cierto giro de tuerca a ese final, pero no me ha parecido brillante. Y es más, creo que incluso desestabiliza algo el final, y puedes pensar algo en plan "Pero entonces cómo es que...". A mi juicio deja algún cabo abierto (cómo para atar todos los cabos de la novela...). También hay que destacar que, por decirlo de alguna manera, hay una especie de posfinal. Es en este último caso, decir que no me lo esperaba, la verdad, aunque me ha parecido un tanto chorra. No sé, tampoco es que aporte gran cosa. Es algo que se ha sacado de la manga el autor, pero tampoco creo que hubiese mucha necesidad. O sea, un poco como lo que acabo de comentar sobre el final. Vamos, sería un 'ni fu ni fa' si no fuera porque creo que (también) desestabiliza algo la historia, haciéndola algo más inverosímil.

En fin, lo dicho, creo que el autor lía demasiado la trama, dejando la novela vista para sentencia bastante pronto. Joder, Fitzek, solo te faltó colar un invasión alienígena por ahí. ¿Lo pensaste? El final 'con triple tirabuzón' parece marca de la casa teniendo en cuenta toda la trama. ¿Un final facilón -a mi juicio- para dar por buena una deliverada trama cada vez más enrebesada? Pues no todo vale, Fitzek.

A mi juicio, estamos ante un típico caso de literatura comercial, condón, que no vale mucho, que no va más allá, que no pasará a la historia. Es decir, un caso similar al de La chica del tren (Paula Hawkins). Por cierto, 'curiosamente', ambos libros son las operas primas de dos periodistas. En todo caso, como con la novela de la escritora británica, tampoco soy capaz de aprobar Terapia. Quizá le podría poner un 4, pero en 5 me resulta demasiado benevolente. Sé que es un nota poco popular, porque la mayoría le pondría entre un 8 y un 10, pero... En fin, cada uno es como es, y así debe seguir siendo.

[Supongo que la próxima novela que os traeré por aquí será todo un clásico de la novela negra: El largo adiós, de Raymond Chandler. Puedo adelantar que me está gustanto bastante...]

jueves, 2 de febrero de 2017

'La víctima callada' - John Sandford

[Por fin vuelvo a publicar en este humilde blog. Podría haber traído alguna cosilla antes de retomar el blog con esta crítica/reseña, pero no me ha aparecido opotuno.]

En esta entrada hablaré de la novela La víctima callada (Silent Prey, 1992), del escritor estadounidense John Sandford. Antes de nada, decir que se trata de la cuarta novela protagonizada por el detective Lucas Davenport... y la segunda que tiene al (psicópata) doctor Bekker como eje principal (más allá del detective Daverport, claro). Así pues, está bien leer las tres novelas anteriores de la saga antes de ponerse con esta, y sobre todo leer la inmediatamente anterior: Los ojos de la víctima (Eyes of Prey, 1991). De todos modos, se puede leer perfectamente sin haber leído ninguna de las novelas anteriores, incluso sin haber leído esa tercera entrega de la saga (aunque recomiendo leerla).

SINOPSIS:
Bekker ha vuelto. Varios cadáveres que llevan su sello particular: cuerpos sometidos a todo tipo de mutilaciones… Mientras, desde las páginas de algunos periódicos arrecian los delirantes artículos del propio Bekker, empeñado en demostrar a la comunidad científica que es posible llegar a comprender el misterio de la muerte. Pero aquellos no son los únicos asesinatos con los que tiene que vérselas la policía de Manhattan, pues a ellos se les suma otra serie de muertes, perpetradas por un no menos enfermizo Robin Hood decidido a limpiar la ciudad de indeseables...

Bekker. Otra vez el psicópata del doctor Michael Bekker. Pero nos encontramos con un Bekker distinto, un Bekker incluso más desatado e ido que el que nos encontramos en Los ojos de la víctima. Ahora bien, creo que el personaje pierde algo de fuerza respecto a la entrega anterior. No sé, me parece un Bekker más sobrio, y sus acciones no transmiten tanto interés. Se puede pensar lo obvio: el personaje ya está algo gastado y bla-bla-bla. Bueno, es una posibilidad, pero no creo que sea tanto eso como que el autor, en esta entrega, no ha sabido darle cierto golpe de efecto. Quizá también hay otro quid de la cuestión, pues creo que esta novela, a diferencia de la anterior, se centra más en la policía que en Bekker. Y personalmente, en este tipo de novelas, casi me interesa más el asesino que la investigación policial.

Por otra parte, la investigación policial no se centra solo en Bekker, sino también en los asesinatos perpetrados por ese alguien al que llaman Robin Hood -no acabo de entender ese nombre, pero bueno- que está acabando con los maleantes neoyorquinos. Aquí el autor nos mete en ese trillado dilema -quizá no tanto en 1992- de si es lo suyo matar a un violador/asesino o no. La verdad es que esa cuestión me interesa muy poco, pero habrá a quien le parezca un eje interesante. A partir de ahí, pues no sé, me interesa poco quien esté matando a los maleantes neoyorquinos; y básicamente por eso, porque me interesa poco si están matando o no a un violador o un asesino... del que tampoco sabemos gran cosa. No sé, me parece que esos asesinatos -y esa trama en sí misma- quedan demasiado distantes del lector.

Con todo, el eje que representa el detective Davenport me ha parecido lo suficientemente bueno, fuerte y sólido como para que la novela esté lejos de hacer aguas. No sé, creo que es un personaje que tiene suficiente carisma como para llevar el peso de una novela. A mi juicio, sus idas y venidas y dimes y dirites con las mujeres resultan bastante interesantes. En el caso de La víctima callada, Davenport 'se mueve' un poco entre dos mujeres y se hace difícil saber hacia dónde va a ir su vida sexual y sentimental. Bueno, es como un extra que tiene la novela. Un extra, por otro lado, un poco obligado al ser una saga literaria que gira entorno al propio Lucas Davenport.

Además, la buena mano de John Sandford, una vez más, resulta notablemente complaciente y efectiva (desde cierta sobriedad). Sabe contarnos las cosas, sabe llevarlas, y sabe guiarnos. Es un gran escritor, sin duda, y de esos que además saben manejar muy bien la intriga. Sin duda, un maestro de la novela negra (aunque, lamentablemente, poco popular en España).

En cuanto algunos detalles de la novela, decir que hay alguna cosa que me ha resultado un poco chocante, en plan de decir "¡¿Pero cómo no...?!", sobre todo en cuanto a la investigación criminal... Pero claro, yo soy de la generación del C.S.I. y demás, y estamos hablando de una novela que vio la luz en 1992, cuando digamos que los ordenadores empezaban a ser ordinarios (de hecho, a diferencia de la anterior novela, los ordenadores tienen bastante peso en esta obra). Entonces, bueno, hay que tener claro que uno está leyendo una novela escrita hace un cuarto de siglo. Por otra parte, aunque es un detalle casi insignificante, me ha enervado un poco el hecho de que se abuse de "Jesús" (sobre todo), "Cristo" o "Jesucristo" a modo de interjección. No sé, métele un "Joder", ¿no? Pero bueno, quizá también tenga que ver con aquella época.

Con todo, para mí gusto, creo que La víctima callada es algo más floja -y diría que menos sórdida y oscura- que Los ojos de la víctima. Quizá se podría decir que tiene una atmosfera menos potente y perturbadora. Aún así, me atrevo a decir que también es muy buena. Sin que sirva de precedente, estoy bastante de acuerdo con las notas que los lectores les han puesto en GoodReads (a 2 de febrero de 2017): medias de 4,18 -sobre 5- en el caso de Los ojos de la víctima (Eyes of Prey) y de 4,13 en el caso de La víctima callada (Silent Prey).

Por cierto, para los que hayáis leído Los ojos de la víctima y luego La víctima callada: ¿no habéis echado de menos a Hermosura? (entiendo que no aparezca, pero...)

lunes, 12 de diciembre de 2016

'No hay cuervos' - John Hart

En esta entrada os voy a hablar de la novela No hay cuervos (The last child, originalmente), del escritor estadounidense John Hart. La verdad es que la traducción del título tiene su qué. Está claro que no es una traducción literal del título original ni tiene aroma a éste. Es decir: para mí, cagada. Pero, por otra parte, el título que le dan en la traducción me parece bastante acertado teniendo en cuenta el cuerpo de la novela. Bueno, quizá el autor debería haber titulado el libro There aren't crows y no The last child. En todo caso, estamos ante una novela con una crítica notable (incluyendo haber obtenido varios premios). Así que no me podía resistir a leerla.

SINOPSIS (vía Quelibroleo.com):
Con trece años, Johnny Merrimon tiene que enfrentarse a situaciones que ningún chico de su edad debería afrontar. En el año transcurrido desde la desaparición de su hermana melliza, Alyssa, su mundo se ha venido abajo: su padre les ha dejado y su frágil madre se encuentra inmersa en una espiral de autodestrucción. Pero Johnny se mantiene fuerte. Provisto de un mapa, una bicicleta y una linterna, acecha a todo hombre fichado por abusos en el Condado de Raven. La policía puede que haya renunciado a encontrar a Alyssa, pero él nunca lo hará. Alguien, en algún lugar, sabe algo y lo está ocultando... Solo una persona se preocupa por Johnny: el detective Clyde Hunt, que comparte su obsesión por el caso.

*** Nota: No he copiado toda la sinopsis porque creo que cuenta más de lo que debería contar (suele pasar).

Ahora, ¡a diseccionar la novela!

Con una prosa ágil, eficaz y poco recargada, nos trasladamos al corazón de Carolina del Norte, relativamente cerca de la costa oriental/atlántica de EE.UU. Hay que recordar que Carolina del Norte fue uno de los estados confederados/esclavistas. Y puedo decir que los ecos de ese pasado están bastante presentes a lo largo de la novela. También hay cierto espacio para ritos tradicionales y convicciones religiosas que nos ayudan -aún más- a trasladarnos a esa América Profunda.

Y nos trasladamos de la mano de los dos personajes principales (los que se mencionan en la sinopsis, claro): Johnny Merrimon (chico de trece años) y Clyde Hunt (detective de mediana edad). A diferencia de otras novelas, estos dos protagonistas no son antagónicos ni nada por el estilo. Es verdad que hay cierto enfrentamiento entre ambos, pero digamos que también hay un respeto recíproco. Y los dos tienen una obsesión: encontrar a Alyssa Merrimon, la hermana melliza de Johnny, desaparecida hace un año.

Johnny es un ¿pre?adolescente/muchacho fuerte, decidido, maduro, de fuertes convicciones... Su obsesión por dar con Alyssa -y recuperar la vida que antes tenía- le ha llevado lejos, muy lejos. Va por ahí (no importa dónde), cogiendo cosas, quemándolas... a modo de ritual (esa América Profunda...). Y, como se comenta en la sinopsis, también tiene constancia de todos los pederestas de la zona (¿hay un listado público o qué?). Incluso conoce sus hábitos. No le importa coger la vieja camioneta de su madre -luego hablaré sobre esto- y hacer lo que tiene que hacer (esto es algo que viene a decir varias veces a lo largo de la novela). Vamos, que va a su rollo, comportándose como un adulto. Y la verdad, todo es un poco inverosímil. No sé, que conduzca con trece años como si nada, que los Servicios Sociales no acaben de tomar ninguna decisión... Está claro que el detective Hunt le protege, pero aún así... Y hablando de eso, el chaval parece mejor detective que el propio Clyde Hunt. Por otro parte, decir que Johnny está un poco 'peleado' con Dios (por ahí, de hecho, digamos que hay un hilo argumental). Bueno, es normal; un año después de la desaparición de Alyssa, su familia sigue rota, pese a que le rezaba a Dios para que dejara de estarlo. Con todo, un personaje bastante bien perfilado, interesante y con el que, de algún modo, es fácil conectar.

Sobre el destective Clyde Hunt, decir que también me ha parecido un personaje interesante y, dicho sea de paso, más creíble que el de Johnny. Ahora bien, me temo que es demasiado 'creíble'. A ver, quiero decir que no tiene más garra que otros muchos policías de ficción (luego menciono alguno). No hay un golpe de efecto en su personalidad. A mí juicio y si no me olvido de nada, no hay nada en él que le lleve más allá de un personaje un tanto plano. No digo que el personaje no esté bien dibujado y tal y cual, pero quizá no tiene el carisma suficiente para ser un personaje para recordar. Como decía, parece cortado por un patrón muy similar al de otros policías/detectives de ficción. Un ejemplo podría ser Sean Devine, de la novela de Dennis Lehane Mystic River (Kevin Bacon le da vida en la película). Sin embargo, el ejemplo más claro que se me ocurre es el de Lucas Davenport, que lleva el peso de numerosas novelas de John Sandford. Son detectives solteros ('ella se fue...'), obsesionados con los casos (un detective es detective todo el día y todo los días), de poco dormir, de beber whysky de vez en cuando, un tanto asociales y con malas relaciones (con exparejas, superiores, etc.), etc. Pero no sé, aún así, creo que el detective Clyde Hunt no llega a tener el punto que tienen los otros dos (ya digo, a mí juicio). Pese a ello, como con Johnny, es fácil conectar con él.

Luego hay otros personajes que tienen bastante importantacia en la novela. Por no hacerme demasiado pesado, hablaré de dos. Uno es, claro, Katherine Merrimon, la madre de Johnny. Es una mujer joven, extremadamente bella/atractiva, pero presa de las drogas y de un odioso buitre -con perdón para dicho animal- llamado Ken Holloway (rico; metió a Katherine en el mundo de las drogas, la maltrata, etc.). Katherine, por supuesto, no ha superado la desaparición de su hija... ni la de su marido. Parece que él se fue porque ella le echó la culpa de la desaparició de Alyssa (Johnny se lo recrimina). Por supuesto, no tiene la fortaleza de su hijo (incluso él la odia por ello; por otro lado, la quiere mucho). También tiene una relación bastante... cercana con el destective Hunt (diré que es más cosa de él que de ella).

El otro personaje que quería comentar es el de Jack, el amigo de Johnny. Bueno, es un muchacho más o menos normal en muchos aspectos... aunque un tanto maltratado por la vida (tiene un brazo lisiado, etc.). El personaje no tiene la fuerza que tiene Johnny, pero es lógico. Con todo, un personaje un poco insulso pero que cumple su función a lo largo de la novela. Por supuesto, hay más personajes más o menos importantes en la novela (uno algo paria/odioso, otro un tanto exótico, alguno que otro que hace su función en la novela sin mucho ruido...), pero tampoco quiero alargarme mucho ni destripar nada.

Hablando de personajes... Sí quiero apuntar una cosa. Una de las cosas que no me ha gustado de la novela es que, por un lado, hay cierto reduccionismo en el círculo de personajes. Hay demasiada relación entre ellos (no entre todos, pero casi). Y yo entiendo que es una ciudad pequeña, pero... Por ejemplo, me ha chirriado un poco el entorno de Jack, el amigo de Johnny. ¿Por qué? Pues porque su padre es policía y, por supuesto, trabaja con/para el detective Hunt y su hermano es amigo del hijo de éste (el detective Hunt). No sé, como demasiada casualidad, ¿no? Bueno, es algo similar al círculo de personajes que se nos presenta en la ya mencionada -y magnífica- Mystic River, pero en ese caso me parecía menos artificial (la historia se forja a partir de eso precisamente).

Con todo, la novela es de esas agradecidas. Cumple perfectamente su función de entretener. De hecho, engancha bastante. Quizá es un poco irregular, pero tampoco es que se venga abajo (sigue transmitiendo tensión, etc.). Cuenta con algún giro o golpe de efecto más o menos interesante e impredecible, pero no creo que en general sean muy impactantes -quizá sí alguno de ellos- ni brillantes. En fin, se trata de una novela policiaca/negra bastante típica. Sobre todo quizá dentro de las made in USA.


Por desgracia, a lo largo de la novela también hay lugar para alguna leve contradicción. Por ejemplo, se habla indistintamente de "víbora" y de "culebra". A ver, son dos cosas diferentes (por los ojos las conocerás). Pero en fin, no sé si es cosa del escritor o de la traducción. En todo caso, aviso a navegantes.

Sobre el final (me refiero a cuando se esclarece todo)... Pues... bueno, digamos que está bastante al nivel del desarrollo de la novela. Es decir, me parece que está bien sin llegar a ser brillante. Yo creo que es bastante impredesible sin que digas "Joder lo que se ha sacado de la manga el 'listo' éste". O sea, que bien por ahí. Pero, por otro lado, creo que un poco sobrio, frío, anodino... En fin, como decía, no me parece brillante. Por otra parte, después de que se esclarezca todo, hay una especie de epílogo (son las últimas páginas del libro, claro). En él hay cierto guiño religioso, hablando un poco de si milagro o no y tal y cual... Y bueno, no me ha gustado. No sé, me ha parecido bastante americano, pero... no sé, creo que no venía a cuento. De hecho, el detective Hunt le dice algo a Johnny que me parece un tanto repulsivo (no lo aclaro por no destripar nada). Quizá sepáis a qué me refiero si habéis leído o leéis el libro (esa conversación final...), y si no podéis preguntármelo por privado.

¿Mi nota? Pues diré, a bote pronto, que entre un 7 y un 7,5. Me ha sorprendido que en varias páginas tiene una nota superior a la que le doy yo, pero sobre todo porque es superior a la que se le da a novelas como Mystic River o Cualquier otro día (ambas de Dennis Lehane), y que yo creo que son superiores (más complejas y brillantes). Pero en fin, quizá tenga que ver con el hecho de que No hay cuervos tenga un menor número de valoraciones. Y/O quizá también con un tema de gustos. Ya sabéis: para gustos, ¡los colores! En todo caso, y creo que está claro, me ha parecido una buena novela (no brillante) y, por supuesto, la recomiendo. [Y yo que pensaba que no tenía mucho que contar de la novela...]

jueves, 3 de noviembre de 2016

'La chica del tren' - Paula Hawkins

Hoy os voy a hablar de un libro del que seguro que no habéis oído hablar: La chica del tren (2015), de la británica Paula Hawkins (nacida en Zimbabue/Zimbabwe en 1972).

SINOPSIS (Fuente: Quelibroleo.com):
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece? Tú no la conoces. Ella a ti, sí.

Bueno, primero de todo, decir que, por la sinopsis, yo me esperaba otra cosa. No sé, algo más elaborado, complejo y original. Pero ya os puedo adelantar que es un thriller bastante típico. Así que yo os recomendaría no empezar a leer el libro con grandes expectitavas. O, directamente, no comenzar a leerlo.

Bien, más allá de eso, llama un poco la atención el modo en el que está escrito (quizá genera confusión al principio, al haber tres voces). Es una especie de estilo epistolar, rollo diario, pero te acabas dando cuenta que las protagonistas -las narradoras son tres mujeres jóvenes- llegan a narrar las cosas según va ocurriendo. Es decir, algo así (ejemplo inventado): "Hace un hora, en casa, me sentía fatal; tenía que salir. Ahora estoy en un barrio al este de Londres, rodeada de gente que solo tiene el próposito de llegar a casa o algún pub." Cae por su propio peso: este tipo de narración, aplicado a la vida real, no tiene ningún sentido. Alguien no le va contando su vida al viento mientras ésta se desarrolla. "Me acabo de caer de la bici, estoy sangrando, llevo mi mano a la herida...". ¿A quién coño se lo estás contando? Llamadme cuadriculado, pero no tiene sentido. De todas formas, bueno, es literatura, todo puede ser... Pero joder, no sé, parece un estilo facilón y probablemente también pretencioso. Aunque tampoco es que sea una novela mal escrita -ni brillamentemente-, que quede claro.

Yo el libro lo interpreto un poco como una oda a los perdedores/vencidos. En ese sentido, la novela me recuerda mucho a la novela corta La Entrega, del gran Dennis Lehane (un escritor que le da mi vueltas a Paula Hawkins, aunque precisamente esa no sea una novela especialmente brillante). El caso es que los protagonistas no tienen una vida demasiado fácil, excitante y/o agradable. Y lo malo es que yo no me he sentido muy alineado con ellos (o más bien ellas). No sé, sus compartamientos o vidas no me han mecido o arrastrado. Además, las tres protas parecen casi cortadas con el mismo patrón. Se echa de menos más trabajo en cuanto a la creación de las protagonistas... o quizá es que la autora no es capaz de hacerlo mejor. Pero vamos, les falta profundidad psicológica. Incluso, a mi juicio, resultan un tanto odios@s (no solo las tres protas).

Eso sí, hay que destacar que hay bastante sentimentalismo en la novela. Particularme, a mí, como hombre notablemente sensiblón y tal, pues eso me gusta y me remueve bastante. Aún así, diría que es un sentimentalismo barato. Y, por otra parte, al no acabar de meterme en la historia o en la piel de las protas... pues tampoco vale para mucho. Si no sois como yo (personas sensiblonas, románticas y tal), ya os puedo adelantar que es probable que tengáis ganas de tirar el libro a la basura.

[Ojo, aquí puede llegar algún spoiler]

La narración -un tanto sobria- va desarrollándose a un ritmo lento, demasiado lento. Borrachera por aquí... borrachera por allá (una de las protas, y digamos que la principal, es alcohólica). Estamos en esto cuando la autora, ni corta ni perezosa, se saca de la manga a un personaje (y casi podemos decir que dos) para confundirnos un poco. Todo un cliché del género. ¿Hay más? ¡Claro! La típica ocultación de información relevante. Las protragonistas nos cuentan todo sobre su vida a excepción de, curiosamanete, algo relevante en cuanto al eje de la trama (algo sí nos cuenta en ese sentido, pero lo justo...). Bueno, no digo a qué me refiero por no hacer un gran spoiler. Pero es que... ¡es una orgía de clichés! Y es que este thiller es ¡lo de siempre! (en novelas negras, o thillers, que toman el camino fácil). Por supuesto, las protas no parecen enterarse de mucho de lo que pasa a su alrededor. Pero ojo a lo que tiene que ver con la investigación policial (quienes parecen tener menos luces que un triciclo infantil): nadie ve nada (¿no han buscado testigos?), a excepción de una de la Prota Nº1, pero, por supuesto, ¡iba borracha!; el resgistro de cierta casa no parece haberse hecho muy bien (por algo del final...); no hay cámaras en ningún lado o eso parece; en X sitio hay ADN insuficiente (¡vaya, por Dios!); en un lugar importante, y terroso, no hay roderas de coches (debería haberlas, y lo dejo aquí), o quizá no las han buscado o yo qué sé. No sé, quizá la señorita Hawkings no tiene una buena opinión de la policía... '¿Esos que van de uniforme? ¡Bah, no valen para nada!' Pero, en todo caso, todo muy casual y normal, ¿verdad? Bueno, no voy a contar nada más, no quiero pasarme de listo, pero creo que ya he destapado bastante la genialidad de este thriller. Una obra maestra, absolutamente.

Y todo para llevarnos a un final imPREVISIBLE. O sea, aclaro: a todas luces, la intención de la autora es que el final sea imprevisible. Pero, amiga, conmigo no lo conseguiste (y me consta que tampoco con much@s otr@s). Quien, como yo, se haya tragado un montón de telefilmes/thrillers baratos de esos que emiten en Antena 3, ya se imaginará el final. Simplemente porque es el típico final de aires... ¿imPREVISIBLES? Quizá ese final podría haber tenido su qué hace muchas décadas (ahí está Psicosis, esa película de Alfred Hitchcock tan sobrevalorada), pero estamos en el siglo XXI. Esos finales están más vistos que el tebeo. Srta. Hawkings, ¿es que no pensó en ello? Total, que es lo típico: intentas ir de guay, de ser capaz de crear una historia imprevisible... y se te gira en contra totalmente. En fin, en ese sentido, por esa poco inteligente trama (esas casualidades...) y ese final previsible y a la vez patético, me recuerda a la película El ilusionista (protagonizada por Edward Norton). ¡Oh, qué sorpresa tan sorpresiva! Tú esperas que no hayan intentado jugar contigo, follarse así la trama para esto... y, ni cortos ni perezos, lo hacen. Por favor, un Nobel, un Pulitzer, un Oscar, ¡un algo para estos genios! No, en serio, me ha hecho gracia leer en algún sitio que "nada es lo que parece" (otro cliché). No, qué va...

Pese a ello, bueno, la novela puede resultar más o menos entretenida (cuestión de gustos, exigencias, etc.).

Por otro lado, aunque no se comente mucho, hay mucho machismo en la novela. Parte de él es muy explícito -así que poco que decir- pero otro está 'disfrazado'. Aún así, joder, la trama lo va destilando y destilando. No sé si la autora es machista o quizá es que el 90% de l@s ingleses lo son, pero... No sé, es un poco en plan: "Quiero que sea feliz; ¡voy a chupársela!" o "Ven, guapa, y chupa". Al hilo de lo que decía, no tiene por qué ser apología del machismo sino que quizá solo cuenta una realidad. O quizá son ambas cosas, yo qué sé.

Resumiento, estamos ante un buen ejemplo de literatura condón; de usar y tirar. Un libro de esos que te hace reflexionar... Sí, te preguntas si la escritora tiene el talento de un cenicero o es que ha tenido un 'mal día'. Pero, en fin... marketing is marketing. ¿Libro recomendable? Ya sabéis que no... Pero bueno, sí se lo recomendaría a personas sensiblonas y no demasiado exigentes (que quieran pasar el rato sin más, ¿del mismo modo que ven Gran Hermano?). No para el resto. ¿Mi nota? un 4. Por cierto, la película no la he visto. ¿A que no adivináis si la voy a ir a ver?

lunes, 24 de octubre de 2016

'No hay bestia tan feroz' - Edward Bunker

En esta entrada trataré de diseccionar, con rigor, honestitad y subjetividad, la novela No hay bestia tan feroz, la opera prima del californiano Edward Bunker (publicada originalmente en 1972).

 Eso sí, esta vez no me voy a extender mucho.

SINOPSIS [Fuente: Quelibroleo.com]:
Tras ocho años entre rejas,portentosavuelve a Los Ángeles con sesenta y cinco dólares en el bolsillo, un traje pasado de moda y la intención de reinsertarse en la sociedad. No es tarea fácil para quien, en su corta vida, no ha conocido otra cosa que el crimen y cuenta sólo con la improbable ayuda de un rígido y prejuicioso agente de la condicional. Descreído de sus posibilidades de éxito, abrumado por los fantasmas de su vida anterior, Dembo se verá en poco tiempo arrojado a una encrucijada de la que su instinto criminal podría salir reforzado.

Creo que es importante destacar que Edward Bunker (1933-2005) fue delicuente y convicto. Más tarde se dedicó a escribir (novelas y guiones) y a actuar. De hecho, a mí me llamó bastante la atención, encarnó al "Señor Azul" de Reservoir Dogs (opera prima de Quentin Tarantino).

A partir de la sinopsis y de esos datos biográficos, no se hace difícil imaginar que, de algún modo, Max Dembo –el prota– tiene bastante que ver con el propio Edward Bunker. Y menos si os digo que está escrita en primera persona.

Más allá de eso, decir que creo que viene a ser la novela que te esperas (que no es poco). Así que no esperéis sorpresas. Pese a ello, a mí me ha resultado una novela muy entretenida e incluso trepidante en algunos momentos. Y no se puede decir, pese a la sobria prosa, que esté mal escrita (al contrario). También tiene alguna escena bastante dura, pero no se caracteriza por ello, sino más bien por poseer una trama cruda, descarnada, que refleja los bajos fondos de Los Ángeles de una manera portentosa y sin muchos rollos. Además, aunque es algo que casi va ligado a lo anterior, hay constantes referencias a la droga (heroína, hachís...).

La historia es muy lineal (¿y simplona?), sin líos de subtramas ni de personajes secundarios (hay unos cuantos, pero van muy ligados a la trama). Avanza, avanza y avanza, como una ola que se va acercando a la playa... y que nos lleva con ella.

De todos modos, luego es una cuestión de gustos, claro. Y también de personalidad, momento vital, etc. (hablo del lector), en el sentido de llegar a conectar con Max Dembo y todo ese mundo que hay a su alrededor. Pero bueno, me atrevería a decir que la novela gustará a más del 90% de los aficionados a la novela negra (que no policíaca).

Por cierto, pese a que la historia fluye mucho, es básicamente puro entretenimiento y todo eso (creo que el señor Bunker no tiene más pretensiones), sí que hay lugar para reflexiones o pequeñas derivas existenciales/filosóficas. Quizá no tanto por reflexiones y escenas que sean concretas y explícitas, sino más por la historia en sí misma. Pero vamos, creo que la trama te hace reflexionar constantemente. Cuando menos, pensando "¿Qué habría hecho yo en esta situación?" (que no es poco). Pero no solo en ese sentido.

Eso sí, debo decir que alguna cosa me ha chirriando un poco. Y el final... (Ojo, podéis tomarlo con spoiler). Bueno, el final parece más o menos cerrado... hasta el giro de tuerca del último momento. No sé, deja como muy abierta la posibilidad de dar continuidad a la novela.

En definitiva: me ha parecido un buen libro. ¿Nota? No sé, supongo que sobre 7'75-8.

Por cierto, esta novela tiene una adaptación cinematrográfica: Libertad condicional (Straigh time, 1977), dirigida por Ulu Grosbard y protagonizada por Dustin Hoffman. Sin embargo, no la he visto y no puedo deciros nada sobre ella.

lunes, 26 de septiembre de 2016

'La carretera' ('The road') - Cormac McCarthy

Hoy os voy a hablar del libro que he leído en las últimas semanas: La Carretera (The Road, originalmente), del escritor estadounidense Cormac McCarthy. El libro quizá os suene porque de él surgió la película que protagoniza Viggo Mortensen. Y es probable que el autor también os suene o estéis directamente familiarizados con él; dicen que es uno de los mejores escritores estadounidenses de la actualidad.

Pero vamos a centrarnos en lo que aquí nos ocupa, en La Carrretera.

SINOPSIS/RESEÑA:
La Carretera, novela galardonada con el Premio Pulitzer 2007 y best seller literario del año en Estados Unidos, transcurre en la inmensidad del territorio norteamericano, un paisaje literamene quemado por lo que parece haber sido un reciente holocausto nuclear. Un padre trata de salvar a su hijo emprendiendo un viaje con él. Rodeados de un paisaje baldío, amenazados por bandas caníbales, empujando un carrito de la compra donde guardan sus escasas pertenencias, recorres los lugares donde el padre pasó una infancia recordada a veces en forma de breves bocetos del paraíso perdido, y avanzan hacia el sur, hacia el mar, huyendo de un frío "capaz de romper las rocas".

Para empezar, os aviso de que esta crítica no va a ser fácil. ¿Por qué? Pues porque hay muchísima gente que opina que esta novela es excelente y/o una obra maestra. Y ya os adelanto que para mí no lo es. De hecho, creé este blog -más allá de otros motivos- con la intención de transmitir lo que a mí me ha transmitido -valga la redundancia- la novela. Estoy dispuesto a darle caña, pese a que mucha gente me leerá y pensará que soy un gilipollas (¡bienvenid@s al club!), pero es lo que creo que debo hacer. Este blog no está dedicado al corporativismo ni a lo políticamente correcto. Este blog surge de mis entrañas.

Dicho esto, vamos a empezar a diseccionar el libro.

Al abrir el libro y ponerte a leer, supongo que lo primero que te llama la atención es el estilo de su prosa. En ese sentido, e incluso también en otros (ya lo veremos luego), te das cuenta de que estás leyendo una novela 'diferente'. Los párrafos cortos y la ausencia total de rayas -de diálogo- son 'marca de la casa' en la novela. Tampoco hay apenas comas, algo que resulta un tanto chocante. Pero Cormac McCarthy lo hace, y no creo que por casualidad. Y lo hace utilizando una y otra vez la conjunción 'y' (parece que escriba un niño de seis años). Es decir, recurre constantamente a los polisíndeton. Supongo que trata de que la novela tengo un sello particular e incluso también cierta fuerza y cierto ritmo (la trama es muy lenta). Y eso también vale para justificar o al menos argumentar que se haya 'olvidado' de las rayas. Pero supongo, de hecho, que pretendía escribir la novela con ese particular estilo. Vamos, no creo que ese estilo venga de una improvisación.

Sobre si el estilo funciona o no, hay opiniones para todos los gustos. A mí, con toda la subjetividad del mundo, no me gusta, no me atrae y no me parece que funcione del todo bien. En cambio, he visto gente que llega a decir algo así como que "te acabas dando cuenta de que no podía haber sido escrito de otra forma". Sinceramente, eso me parece una gilipollez. ¿Por qué? Pues porque hay infinitos estilos para escribir una novela. Porque el arte no es A o B, no es blanco o negro. Claro que se podría haber escrito de otra forma. Y quizá, incluso, hubiese sido preferible.

Respecto a la trama, poco que destacar. Sin embargo, voy a tratar de diseccionarla, de hacer una autopsia. Es una trama muy lineal, que se centra en el deambular de 'nuestros' protagonistas ("el hombre" y "el chico") por un mundo postapocalíptico. Creo que la gran intención del autor es transmitir de forma intensa y continua una serie de cosas: soledad, miedo, inseguridad, desesperanza, etc... y también compañerismo, fraternidad (esa relación paternofilial...). Creo que ahí radica el quid de la cuestión: transmitir. ¿El problema? A mí no me ha transmitido gran cosa (parece que a mucha gente sí). No me he acabado de poner en la piel de 'nuestros' aventureros. Resulta un tanto cómico que en una novela de este tipo casi quieras que los protas la palmen de una piii vez.

Más allá de eso, ese deambular me ha resultado soporífero y repetitivo. Es una historia muy lenta. La verdad es que he tenido el libro aparcado durante días, sin fuerzas para retomarlo. Estaba hasta los mismísimos de "el hombre" y "el chico". Que si encuentran comida, que si se la acaban, que si tienen frío, que si hacen fuego, que si llueve, que si se apaga el fuego. Y poco más. Lo siento, pero no me ha resultado un hilo conductor demasiado atractivo. De todas formas, debo admitir que el último cuarto del libro me ha parecido bastante más interesante que los tres primeros cuartos. Creo que la trama se acelera un poco, y supongo que ayuda que estés llegando al final del libro. Sin embargo, el final tampoco es demasiado brillante. De hecho, es bastante previsible y facilón.

También hay gente que habla de la dureza del libro, de ciertas escenas. Sí, hay escenas muy duras. Pero ya digo: si no te acabas de meter en la piel de los protas ni entras en la atmósfera... Además, tampoco deja de ser un recurso fácil (quizá presuntuoso): ¿qué pasa si escribes un libro sobre las palizas que le da un padre a sus hijos? Pues eso, será un libro duro, pero quizá no un buen libro.

Tampoco me ha gustado que la historia empiece en un mundo postapocalíptico sin que se explique nada de cómo se ha llegado hasta ahí. Entiendo que no es el quid de la novela, pero también me parece que es tomar el camino fácil. Es como si yo escribo una novela sobre alguien que ha llegado a un planeta lleno de vida en el 2022 sin hablar de cómo ha llegado hasta él. Un poco tramposo, ¿no?

Un último apunte para los que os gusten los números, los datos (como a mí): si le tuviera que poner una nota, quizá le pondría un 4. Pero sí, ganó un Pulitzer. Y el señor McCarthy es uno de los novelistas actuales más reconocidos de EE.UU. Tócate los... Bueno, un día(libro) malo lo tiene cualquiera. Lo malo es que no tengo fuerzas para leer otro libro suyo. Quizá en el futuro.

martes, 6 de septiembre de 2016

'Wayward Pines. El paraíso' - Blake Crouch

En este post voy a hablar de la última novela que he leído: Wayward Pines. El paraíso, del escritor Blake Crouch. Dicha novela es la primera de la exitosa trilogía de Wayward Pines. Como ya sabréis, se ha ha adaptado como serie de televisión, producida por el cineasta M. Night Shyamalan, director y guionista de El Sexto Sentido o El Bosque (La Aldea en Hispanoamérica). Cuatro (España) la estrena mañana miércoles por la noche.

SINOPSIS:
El agente federal Ethan Burke se dirige a Wayward Pines en busca de dos de sus colegas desaparecidos, cuando el coche en el que viaja con un compañero se sale de la carretera. Unas horas más tarde Ethan despierta en un pueblo encantador, un pueblo en el que los pájaros cantan y los niños corretean por las calles. No sabe dónde está, ni cómo salir de allí... Sin documentación ni dinero, Burke deberá desvelar los secretos de esta comunidad tan idílica en la que nada es lo que parece...
Bienvenido a Wayward Pines, un lugar del que no querrás marcharte nunca...

A ver, cómo abordo yo esto... La novela -bastante corta- es un poco lo que puedes esperar (es básicamente entretenimiento). No voy a contar nada, no voy a hacer spoilers, pero leyendo la sinopsis -o viendo las promos de la serie- ya os haréis una idea del fluir de la novela. En ese sentido, creo que se podría decir que no da mucho más de lo que esperas de ella. Ahora, ¿da menos de lo que esperas? Bueno, eso ya es cuestión de cada uno, aunque considero que es probable que (os) decepcione. Pero vamos a adentrarnos más en ella...

La verdad es que viene a ser la 'típica' novela de intriga. Vaya, que no es una novela muy original. De hecho, se habla de que bebe de las series de televisión Twin Peaks -lo reconoce el propio autor- y Lost/Perdidos. Tiene un toque policiaco, de investigación, aunque rápidamente la novela se escora más en la pura intriga. Digamos que la investigación policial propiamente dicha se desvanece, empieza a carecer de sentido. Más tarde, incluso el peso de la intriga se llega a desvanecer. Está ahí, como latente, pero digamos que no va del todo relacionado con el hilo conductor. ¿Por qué? Porque la trama fluye hacia otro lado (un lado del que no voy a hablar, pero que muchos os imagnaréis). Pero pese a que la trama evolucione, gira todo el rato en torno a Ethan Burke -único protagonista- y el propio pueblo de Wayward Pines. Como si fuera un western. En definitiva, es un thriller con mucho lugar para la intriga.... y probablemente un tanto presuntuoso.

Por otra parte, es una novela bien escrita, sin grandes alardes, pero bien escrita. La típica novela de prosa (¿simple?) poco recargada y eficaz. O sea, que no es una novela que ahonde demasiado en descripciones , lirismos ni filosofadas (aunque pretende hacernos reflexionar en la parte final). Aún así, creo que Blake Crouch consigue crear bastante bien atmósferas, trasladarte 'allí'. Es una novela que fluye bastante bien, con mucho peso para la acción, para el 'que pasen cosas' (a mí me gustan las novelas así). ¿Es más fácil que resulte adictiva? Sin pensármelo mucho, diría que sí. Ahora, siempre habrá alguien a quien le resulte aburrida (no es mi caso), a quien le importe tres pimientos el devenir del agente Ethan Burke. Pero como digo, es la típica novela (¿comercial?) de intriga que fluye rápido, que fácilmente (te) genera un "¡Quiero saber qué va a pasar ahora!". Ahora, a partir de ahí, lanzo una pregunta: ¿una novela que resulta adictiva al 95% de lectores es una buena novela?

Ya lo he dejado caer ("prosa eficaz", "mucho peso para la acción", etc.), pero decir que es una novela bastante lineal. Aún así, sí que hay lugar para alguna sorpresa ("Wow! Y ahora cómo..."), quizá incluso se podría hablar de algún leve (¿y pretensioso?) giro de guión, y también hay algún flashback. Pero como digo, tampoco se va mucho por las ramas. Insisto: lo que le importa a Blake Crouch es que la trama fluya, que pasen cosas, por pequeñas que sean.

Sobre el final, debo decir que me imagino que decepcionará a más del 20% de lectores. Quizá se dan algunas cosas a lo largo de la trama -quizá buscando demasiado el sorprendar y causar expectación- que luego no acaban de encajar con la explicación final de todo lo que hemos visto/leído. Creo que es un final que hace que toda la trama resulte inverosímil o prácticamente. Y bueno, aunque es debatible, quizá no tenga demasiado sentido. De hecho, me imagino que alguno, al acabar el libro, pensará que la novela es una estafa, un engañabobos. Pero bueno, supongo que a otra mucha gente le satisfacerá el final y la explicación en sí. Ya se sabe: para gustos, los colores.

En mi caso, ¿la recomendaría? Bueno, a ver, se deja leer, pero no es una novela que recomendaría a ultranza. Yo, por ejemplo, no tengo intención de leer las otras dos novelas (tengo entendido que son un poco mejores). ¿Por qué? Porque, como digo, esta primera no me ha acabado de convencer. Creo que le daría un 5,5 (sobre 10, claro), pero no se me da demasiado bien poner notas. El final no me ha acabado de convencer... y bueno, tampoco es que la historia sea nada del otro mundo. Por otra parte, creo que se puede leer perfectamente sin tener necesidad de recurrir a las dos novelas siguientes. Digamos que la trama queda bastante cerrada (ya os he comentado lo de la explicación final...).

Y vosotr@s, ¿ya la habéis leído? Y si no, ¿os animáis a leerla?